Camila Sofía Torossian vive en Berisso y es una apasionada estudiante de La Plata que postuló a una pasantía en el Museo Provincial de Ciencias Naturales “Dr. Prof. Juan A. Olsacher” de Zapala (MOZ) dado su interés por aprender sobre una de las colecciones mineralógicas más importantes de la Argentina y Latinoamérica.
Su conexión con la ciencia y la historia trasciende los libros. Siempre sintió una atracción por las ciencias naturales y al descubrir la geología supo que había encontrado su vocación. «Siempre me gustaron las carreras de ciencias naturales, hasta que me encontré con geología y sentí que era lo mío», afirma. Ahora, como pasante en el MOZ, explora sus intereses en diversas áreas.
El MOZ nació como centro de consulta permanente para los profesionales y técnicos de la minería y geología. En todos estos años de existencia y con un bajo perfil, creció y se fortaleció hasta ser considerado una referencia nacional y regional en materia de minerales y hallazgos de fósiles marinos con los que conformó una colección muy importante.
La curiosidad de Camila por los minerales la llevó a tramitar una pasantía en el MOZ. “Me llamó la atención la colección que tienen acá, es inmensa”, cuenta. Este interés no es nuevo para ella, ya que había trabajado previamente con el Museo de La Plata, donde adquirió conocimientos sobre clasificación y manejo de colecciones.
Además, su formación la conecta de manera directa con su experiencia actual. «Mi última materia antes de venir fue Geología histórica y uno de los temas que se dan es ‘cuencas neuquinas’. Todo lo que venía estudiando en los libros está aquí, en el Museo Olsacher. Fue como ver en la realidad lo que había aprendido de manera teórica».
El entusiasmo de Camila por la geología no solo es evidente en su trayectoria, sino en su forma de hablar sobre ella. Es una joven que demuestra cómo la ciencia puede conectar pasado, presente y futuro, mientras construye sus propios sueños entre minerales y fósiles. Quizás algún día Camila esté liderando investigaciones en la provincia o inspirando a futuras generaciones desde un aula o un museo. Por ahora, su historia recuerda que cada roca y cada fósil tiene una historia que espera ser contada, tal como ella lo está haciendo desde Zapala.